Manuel Guardia Monge
PREGONERO
Chipiona, Carnaval del 2000

Pregón en Pío XII a cargo de Manuel
Guardia Monge
Crónica:
Conocido
popularmente como "El Niño", nace en Chipiona el 2 de mayo de 1966, y
a pesar de su juventud, resaltó desde temprana edad por sus letras y amplio
currículum de agrupaciones.
Manuel Guardia, comenzó su andadura carnavalesca a los
16 años como componente de la comparsa "Cristianos de Roma" de la mano de
"El Chusco", el cual sería su descubridor como autor y autentico trampolín
de lanzamiento en el carnaval Chipionero.
Su currículum de agrupaciones, pasa por casi todas las
modalidades, siendo la primera "Lamentos Marineros", a la que puso letra con
tan sólo 17 años. Destaca también en su amplio repertorio su pregón en La
Plaza Vieja y más aún que ofreció su madre, siendo él su autor:
Esta año se podrá anotar uno más, pero este es más
importante, se trata del pregón del carnaval de su localidad, para el que ha
trabajado siempre y para el que estamos seguros seguirá trabajando. Un
pregonero muy estrado, así como su pregón. Pregón para el que muchos de
aquellos compañeros de comparsa evocarán viejas letras con sabor a
febrerillo que son aún el encanto de una fiesta pregonada por "El Niño", que
como no, traerá alguna que otra sorpresilla e innovación a la forma de
pregonar.
Crónica:
Chencho Florido.
El Pregón del
chipionero Manuel Guardia Monge fue uno de los más esperados de la historia
del carnaval chipionero, sin duda alguna, por la trayectoria carnavalesca de
su autor, que comenzó siendo "el niño" junto al maestro Manuel Camacho
Francés, "el chusco", para pasar de aprendiz a maestro y convertirse en
Manolito Guardia.
Como era de esperar, Manolito Guardia estuvo acompañado
sobre las tablas de Pio XII por su comparsa de siempre, la que fuese del
maestro, la Comparsa de Camarón, que como siempre, dio la nota por la
calidad de sus voces y su afinación.
El Pregón, la puesta en escena de Diego Jurado, estaba
recreada en el local de ensayo de una comparsa, donde cualquier grupo de
aficionados pasa alrededor de seis meses, antes de salir a la calle. El
Pregón fue precisamente eso en su primera parte, un ensayo general con
pasodobles de muchas de las agrupaciones escritas por Manolo Guardia;
pudimos oír las letras de Lamentos marineros, Fantasía Húngara o con mi
forma de quererte, aunque también disfrutamos con las letras de un popurrí
que fue un repaso a muchas, o casi todas, de las agrupaciones de nuestra
localidad, siempre dentro del buen hacer y la seriedad de la comparsa. Esta
popurrí cerró la primera parte del Pregón cuando todos los presentes creímos
que tocaba a su fin.
Instantes después sin agrupación, con nuevo vestuario,
nuevo decorado y nuevas formas, Manolito Guardia nos hablo del carnaval del
siglo XXI.
En la primera parte del pregón, Monolo nos paseo,
además de por las letras de nuestras agrupaciones, por todos los actos
gastronómicos con los que cuenta nuestra fiesta grande, al igual que por
todas las peñas, deteniéndose en el Carnaval de la Plaza Vieja, donde tanto
él como su madre, fueron pregoneros, y para lo que contó con la presencia de
su progenitora en el escenario, y junto a ella, guitarra en mano y a dúo,
interpretaron una letrilla de un pasodoble que compusiese para el pregón de
esta mítica plaza chipionero.
En definitiva, un pregón de esos que son dignos de
recordar y que afianzan más, como dijo el propio pregonero, la idea de que
para dar un pregón del carnaval de Chipiona, hay que "mamarlo" y ser de
Chipiona, y Chipiona ya tiene historia suficiente y caché para que no se
acabe la inspiración a la hora de hablar de sus fiesta grande, El Carnaval.