«T iene, tres llaves tiene Cádiz: una en
el fondo del mar; otra tiene San Pedro, como pueden imaginar; y la llave tercera la tiene
el que quiera entrar sin llamar».
La estrofa, cantada por «Los
juancojones» y perteneciente a uno de los pasodobles más recordados de la inolvidable
chirigota «Las momias de güete...» (1986), puso la noche del viernes el punto y final a
la brillante presentación del Carnaval de Cádiz 1999 en Madrid y vino a resumir
perfectamente el sentido de este acto: una invitación para conocer la capital gaditana y
su fiesta más genuina.
Durante dos horas, un trocito de
Cádiz inundó de tangos, cuplés y estribillos los aledaños de la Gran Vía madrileña,
ante las palmas y ovaciones de las 300 personas que no quisieron perderse la ocasión de
impregnarse, aunque fuera a más de 600 kilómetros de distancia, del más puro
gaditanismo.
El balance final de la iniciativa
promovida por el Ayuntamiento de Cádiz puede tener varias valoraciones. La más positiva
viene dada por la presencia en el Auditorio Conde Duque madrileño de diversos medios de
comunicación nacionales -con la «propaganda» de la fiesta que ello conlleva- y, sobre
todo, por el magnífico sabor de boca que dejaron en el público el coro de Julio Pardo y
la chirigota «Los juancojones».
El aspecto menos positivo se
tradujo en la poca publicidad que se le dio al acto en Madrid, algo que, según la
alcaldesa, Teófila Martínez, se debió al poco tiempo con que se preparó esta
presentación. Esta escasa publicidad trajo consigo que la mayor parte de las butacas
fueran ocupadas por gaditanos residentes en la capital de España, que aprovecharon la
oportunidad para recordar viejas letras y para volver a encontrarse, aunque fuera sólo
por un par de horas, con lo suyo y los suyos.
A golpe de palmas y carcajadas
Tras
el pregón de Antonio Pérez Sauci, subdirector de DIARIO DE CADIZ, y los discursos de los
alcaldes de Madrid y Cádiz comenzó la fiesta en sí, que se prolongó hasta bien entrada
la noche.
Así, el coro de Julio Pardo,
ataviado con sus «tipos» de los últimos años, puso al público en pie con la fuerza de
sus voces y la musicalidad de tangos y cuplés, que fueron acompañados por palmas. Como
no podía ser de otra manera, y satisfaciendo las insistentes peticiones del público, la
actuación culminó con el cante de dos de los tres himnos fundamentales del Carnaval de
Cádiz: «Gaditana» y, obviamente, «Los duros antiguos». El archiconocido «Vaporcito
del Puerto» prefirieron dejarlo para ambientar el suculento ágape con que se agasajó, a
la finalización del acto, a la nutrida asistencia.
Pese a las constantes ovaciones que
el público dispensó al coro de Julio Pardo, los grandes triunfadores fueron «Los
juancojones», que durante la hora que estuvieron aproximadamente sobre el escenario no
dejaron de hacer reir a la concurrencia.
Para ello se bastaron con la
interpretación, casi al completo, del repertorio que les valió para obtener el primer
premio en su modalidad en el concurso oficial de agrupaciones del pasado año. Su
«cansina» presentación, su original popurrí y sus geniales cuplés -con mención
especial para el que narra las vivencias «en el vientrecito de la omaíta»lograron
arrancar lágrimas de risa a más de uno.
Si todo ello se aliña con la
«sinvergonzonería» de El Lobe, el Cabra y compañía, no es de extrañar que el éxito
de esta agrupación fuera total.
Pasaban los minutos y el calor que
desprendía el auditorio animó a «Los juancojones» que, al encontrarse a gusto, no
dudaron en seguir con las coplas de «Una chirigota con clase» (1996) e incluso pusieron
música a una coplilla de una agrupación de Enrique Villegas que antes había sido leída
por Pérez Sauci en su presentación. Como colofón, se arrancaron por «Las momias...»
para invitar a todos los madrileños a conocer el mejor Carnaval del mundo.
Yes que, con el sabor de los
turrones y los polvorones aún en el paladar, los gaditanos se preparan ya para vivir con
intensidad a partir del próximo fin de semana sus fiestas más populares, que se
prolongarán hasta el día 21 de febrero, domingo de Piñata.
El viernes, en lo que se espera que
se convierta en una tradición, Cádiz se fundió en un abrazo con la capital de España a
través de las coplas. Porque para los gaditanos, y cambiando el dicho, de Madrid se va al
Falla.
La alcaldesa confirma que la iniciativa se repetirá el próximo año
La
alcaldesa de Cádiz, Teófila Martínez, confirmó a la conclusión del acto celebrado la
noche del viernes en el Auditorio Conde Duque de Madrid que su intención es que el año
próximo vuelva a repetirse esta presentación del Carnaval gaditano.
Martínez calificó de «rotundo
éxito» la respuesta dada por las autoridades y el público madrileño y adelantó que
existen muchas posibilidades de que en el año 2000 esta presentación tenga lugar en el
Centro Cultural de la Villa de la capital de España.
Bajo su punto de vista, es en
Madrid donde más eco puede tener un acto de este tipo para lograr que personas de otros
lugares del país se decidan a conocer Cádiz y su Carnaval.
Entiende Teófila Martínez que el
año próximo esta presentación puede ser aún más fructífera pues habrá más tiempo
para prepararlo. Incluso, adelantó la posibilidad de que sean los primeros premios de las
cuatro modalidades del concurso del Falla los que se desplacen a Madrid para cantar sus
coplas, al igual que sucede el día después de la final en Sevilla.
También comentó la alcaldesa que
el equipo de gobierno había invitado al acto de este año a la comparsa «Los piratas»,
ganadora en el 98. Sin embargo, otros compromisos imposibilitaban que varios de los
componentes del grupo de Antonio Martínez Ares pudieran acudir a la cita.
El acto del viernes supuso además
la presentación oficial del cartel anunciador del Carnaval de este año, que a partir de
ahora podrá contemplarse en todo Cádiz. El cartel es obra de Antonio Cobos Gómez, que
también estuvo presente en el Auditorio Conde Duque.
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