CÁDIZ. El final de las fiestas de Carnaval en poblaciones
de la provincia deparó desigual suerte a causa del viento y la lluvia que en
algunas localidades obligaron a suspender las cabalgatas previstas para ayer
domingo.
El mal tiempo afectó sobre todo a Rota, Chipiona y Bornos donde optaron por
no sacar a la calle las carrozas y cabezudos ante la intensa lluvia que no tenía
visos de amainar. Los ayuntamientos de estas localidades ya han anunciado que
sus cabalgatas tendrán la oportunidad de salir el próximo fin de semana.
Sin embargo, más suerte tuvieron en la comarca de la Janda, donde Barbate y
Benalup pudieron sacar adelante esta celebración por todo lo alto, pese a la
amenaza constante de lluvia.
El ambiente de Carnaval en estos dos pueblos no decayó en ningún momento,
ya que en sus calles se vivían las fiestas a tope. Los nubarrones que asomaban
en el cielo no fue motivo para que la gente saliera a la calle con sus disfraces
y participara activamente en la cabalgata.
Por su parte, en Medina no hubo problemas climatológicos que impidieran la
salida de la Cabalgata del Humor se celebró la tarde del sábado, al igual que
en Arcos de la Frontera.
Pese a ello, Medina no se salvó del molesto viento de Levante y del frío.
Estas circunstancias no frenaron a los asidonenses que fueron los verdaderos
protagonistas del extraordinario ambiente que en todo momento lució la Gran
Cabalgata del Humor por las calles de esta población. Además, durante el
recorrido se celebraron los concursos de disfraces para grupos, pareja e
individuales.
El sábado también salió la Cabalgata de Arcos que este año contó con una
gran animación. El recorrido comenzó en el Barrio Bajo y a lo largo del mismo
se sumaron numerosos grupos ataviados con los más sorprendentes disfraces.